En decenas de comunidades de la Mixteca —especialmente en la zona chocholteca y los límites con Puebla— el tejido de palma es ingreso, identidad y herencia: sombreros, petates, tenates y soyates salen de manos locales hacia mercados de todo el país.

Lo que hay que saber del oficio

  • Se teje en ratos libres, entre las labores del campo y de la casa; es un ingreso complementario pero constante.
  • La palma se corta, se seca y se trabaja a mano; el oficio exige vista fina y paciencia.
  • El intermediarismo castiga el precio: comprar directo en las comunidades cambia la ecuación.

El tejido de palma casi nunca es noticia, y debería serlo: es una de las economías más extendidas de la región. En Mixteca Hoy seguiremos sus precios, sus ferias y a su gente.