En comunidades de Huajuapan de León, Tlaxiaco y Nochixtlán, el teléfono celular suele ser el hilo que conecta a las familias con hijos, hermanos o padres que migraron a Estados Unidos u otras ciudades del país. Ese mismo aparato, sin embargo, concentra hoy buena parte del tiempo libre de niños y adolescentes de la región, en sintonía con una tendencia que ya es nacional.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2024, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 79.7% de los menores de entre 6 y 11 años en México ha utilizado internet, cifra que sube a 95.1% entre los adolescentes de 12 a 17 años. En promedio, los primeros pasan 2.6 horas diarias conectados, mientras que los adolescentes llegan a 4.5 horas.

"Las pantallas pueden ofrecer beneficios cuando se utilizan de manera adecuada y supervisada. El reto para los padres es evitar que su uso desplace el juego, la actividad física, el sueño y, principalmente, la convivencia", explicó el Dr. Humberto Bautista, vocero de PiSA Farmacéutica, de acuerdo con información proporcionada por la farmacéutica.

En la primera infancia, dijo, la interacción directa con padres y cuidadores resulta esencial para el desarrollo del lenguaje y la socialización, por lo que un uso excesivo de pantallas puede reducir las oportunidades de comunicación verbal y desplazar el juego. Un estudio publicado en 2025 en la revista PLOS ONE, realizado con población latinoamericana, encontró que la interacción compartida con adultos durante el uso de dispositivos se asocia con un mejor desarrollo de habilidades lingüísticas en los niños pequeños.

En la adolescencia el riesgo cambia de naturaleza: según UNICEF México, el 23% de los adolescentes de 12 a 17 años que usan internet reportó haber sufrido ciberacoso en los últimos 12 meses, lo que equivale a unos 2.9 millones de jóvenes en el país. A esto se suma el impacto en el descanso: un estudio publicado en mayo de 2026 en Pediatrics, que analizó tres décadas de datos de más de 400 mil adolescentes, halló que solo el 37.2% de los jóvenes de 12 y 13 años duerme al menos siete horas diarias, proporción que cae a 22.3% entre los de 18 y 19 años.

La Academia Americana de Pediatría recomienda evitar el uso de pantallas durante la hora previa a dormir y mantener los dispositivos fuera de las habitaciones por la noche. "Fortalecer el acompañamiento implica promover la alfabetización digital, revisar las medidas de protección disponibles en los entornos digitales y evaluar periódicamente el tiempo y la forma en que se utilizan los dispositivos", agregó el vocero de PiSA Farmacéutica, para quien el acompañamiento adulto sigue siendo la herramienta más eficaz frente a estos riesgos, sin importar en qué región del país crezcan los menores.