San Luis Potosí capital, ciudad donde desde hace décadas se han asentado familias migrantes de municipios mixtecos como Huajuapan de León y Tlaxiaco en busca de trabajo, atraviesa una crisis por el colapso de sus servicios públicos tras las recientes lluvias e inundaciones. El hecho ha derivado en un fuerte choque político entre el gobierno municipal y el Congreso del estado.

El presidente del Congreso de San Luis Potosí, diputado Luis Fernando Gámez Macías, exigió al alcalde capitalino, Enrique Galindo Ceballos, separarse del cargo si antepone sus aspiraciones políticas a la atención de la emergencia. El legislador acusó al edil de ausentarse del municipio para hacer campaña mientras fallan el drenaje, el agua potable y otros servicios básicos que afectan a miles de habitantes, entre ellos paisanos mixtecos asentados en la zona.

Como respuesta a la crisis, Gámez Macías anunció que el Congreso del Estado impulsará reformas para obligar a los municipios potosinos a destinar al menos el 15% de su presupuesto a infraestructura hidráulica. La propuesta también contempla someter a auditoría estricta los servicios de agua, recolección de basura, alumbrado público y seguridad.

El legislador señaló que estas medidas buscan eliminar las excusas de las autoridades municipales y garantizar gobiernos eficientes que no obstaculicen la calidad de vida de los ciudadanos. Para la comunidad mixteca que radica en la capital potosina, el desenlace de esta disputa política podría traducirse en mejoras concretas —o en nuevas carencias— en los servicios de los que depende su vida diaria lejos de sus pueblos de origen.

Griselda Peña Santiago