Huajuapan de León, Tlaxiaco, Nochixtlán y el resto de los municipios de la Mixteca oaxaqueña comparten con el resto del país una realidad sísmica que se agudiza cada septiembre. De acuerdo con el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), desde 1985 se han registrado en ese mes al menos cinco sismos de magnitud igual o superior a 7, un historial que en Oaxaca —uno de los estados con mayor actividad sísmica del país— cobra particular relevancia para comunidades que muchas veces están alejadas de servicios de emergencia inmediatos.
Ante ese escenario, contar con un Plan Familiar de Protección Civil permite anticipar qué hacer antes, durante y después de un sismo: identificar zonas seguras dentro de la vivienda, trazar rutas de evacuación y acordar un punto de reunión familiar, algo especialmente útil en comunidades donde varias generaciones conviven bajo un mismo techo.
"La experiencia de eventos pasados nos ha demostrado que actuar con rapidez y tener claro qué hacer puede marcar una diferencia importante durante una emergencia. Prepararnos con anticipación nos permite responder de manera más ordenada y, sobre todo, proteger a quienes forman parte de nuestra familia", señaló la Dra. Alicia Muñoz, vocera de PiSA Farmacéutica.
El CENAPRED recomienda integrar una mochila de emergencia con artículos básicos para las primeras horas posteriores a un desastre: agua embotellada, alimentos no perecederos, copias de documentos de identificación en físico o USB, un juego adicional de llaves, un botiquín con medicamentos de uso habitual y artículos de higiene como jabón, gel antibacterial y papel higiénico.
En muchos hogares de la Mixteca, donde perros y gatos son parte cotidiana de la vida familiar y comunitaria, la previsión suele quedarse corta: según Protección Animal Mundial, más del 80% de los hogares no cuenta con un plan que asegure a las mascotas durante un sismo. Un kit específico para ellas, de acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México, debe incluir agua y alimento, placa de identificación con datos actualizados, collar, correa y cartilla de vacunación.
"La prevención también implica pensar en quienes dependen de nosotros. Tener identificados sus espacios seguros, contar con los artículos que necesitan y saber cómo trasladarlos nos permite actuar con mayor tranquilidad y reducir riesgos durante una emergencia", agregó la especialista. Revisar periódicamente la mochila, actualizar datos de contacto y realizar simulacros en casa son acciones sencillas que las familias de la región pueden adoptar antes de que llegue la emergencia.







