El fortalecimiento de El Niño, conocido como 'Súper Niño', podría modificar el clima en buena parte de México y traer consecuencias que preocupan particularmente al campo mixteco: menos lluvia, más calor y mayor riesgo para la salud de las comunidades que dependen de la agricultura de temporal.

De acuerdo con el Aviso número 473 sobre El Niño-Oscilación del Sur, emitido por el SMN el 17 de agosto de 2026, la temperatura del Pacífico ecuatorial subió entre 1.5 y 2 grados Celsius entre julio y agosto, con anomalías locales de hasta 3.5 grados. Especialistas de la UNAM anticipan que estas condiciones podrían provocar periodos de sequía en el centro, sur y sureste del país durante 2027, además de un repunte de incendios entre febrero y junio y más días con mala calidad del aire.

Para municipios de la Mixteca donde el agua ya es un recurso escaso y las cosechas de maíz y frijol dependen de las lluvias de temporal, un año con menor precipitación puede significar pérdidas en el campo y presión adicional sobre los pozos y manantiales comunitarios que abastecen a las familias.

"Los efectos de El Súper Niño pueden repercutir en la salud de diferentes maneras. Las inundaciones pueden contaminar el agua y los alimentos, mientras que el calor extremo y la mala calidad del aire pueden agravar enfermedades respiratorias, cardiovasculares y renales, particularmente entre la población más vulnerable", explicó el doctor Carlos Villalvazo, vocero de PiSA Farmacéutica.

El especialista recomendó consumir agua segura, evitar la exposición prolongada al calor y al humo, y reconocer a tiempo signos de deshidratación o dificultad para respirar, sobre todo en niñas, niños, personas mayores y quienes viven con enfermedades crónicas, un perfil que coincide con buena parte de la población que permanece en las comunidades mixtecas mientras otros integrantes de la familia migran por trabajo.

Las autoridades pidieron a la población seguir los avisos del SMN y de Protección Civil, evitar el contacto con agua de inundación y acudir a los servicios de salud ante fiebre persistente, deshidratación o malestar intenso, medidas que en la región cobran especial relevancia por la distancia que separa a muchas agencias de los centros de salud más cercanos.